Cine en las Arribes del Duero

Cine en las Arribes del Duero
Doctor Zhivago, La Cabina, Del Pirineo al Duero...

Mapa de La Ribera del Duero en 1641, durante la invasión portuguesa

Cascada del Remolino. ARRIBES DEL DUERO

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Fiesta de la aceituna en Aldeadávila

Día 27 de diciembre, te invitamos a la Fiesta de la aceituna, el aceite y el olivo.

Apúntate en el Centro Cultural de Aldeadávila de la Ribera, a la entrada del pueblo.


Programa:

5 tarde: un recuerdo de las fiestas de 1977, por FÉLIX CARRETO

5:30 PM: Concurso de aceituna de endulce
7:00 pm: Degustación popular de tostas de pan con aceite de la cosecha del año, huevo frito, y vino de la D.O. Arribes del Duero.

7:30 pm: VIII Campeonato Nacional de lanzamiento de huesos de aceituna.





Aceite Arribes de Vettonia, calidad virgen extra.

Olivo enredándose a paredones de cortina, en los alrededores del casco urbano de Aldeadávila de la Ribera.

martes, 16 de diciembre de 2014

Pendones en Villalcampo, 1926

Visita de la Hispanic Society of America a Villalcampo, en la semana santa de 1926. Parte 4.

Ruth Matilda Anderson, investigadora de la HSA, realiza un reportaje fotográfico del desfile de pendones el Lunes de Pascua, Eastern Monday.


Los mayordomos de la procesión, dirigiéndola.

Fuente: ESPINOSA FERNANDEZ, NOEMÍ: "La fotografía en los fondos de la Hispanic Society of America (HSA). Universidad de Castilla- La Mancha, Departamento de Historia del Arte. 2010, diciembre.

viernes, 12 de diciembre de 2014

La HSA Hispanic Society of America en los Arribes del Duero (3)

 Ruth Matilda Anderson, corresponsal de la Hispanic Society Of America en España, el 6 de abril de 1926, en Villalcampo con Francisco el Pequeño, quien fue su guía y huésped durante los días 4 al 6  abril.

Uno de los pueblos que más impresionó la sensibilidad de Ruth fue Villalcampo, y su representación de la Semana Santa. Pero además, el hogar junto a la cocina, sus tipos humanos, sus mujeres, sus costumbres. Fue invitada por uno de esos personajes entrañables de nuestros pueblos, buen anfitrión, y conversador: "Francisco el Pequeño", y acompañada por su colaboradora Spalding, otra joven norteamericana con idénticas sensibilidades.
Francisco les avisó sobre la representación de "La Pasión", una forma, que en Villalcampo era teatral. Posó para ella toda la familia de Francisco. Él les esperó a la salida de la carretera, puesto que el acceso era un simple camino...

Pocos años después, otro gran fotógrafo, Hepténer, aprovechando su trabajo para Saltos del Duero, fotografió y filmó escenas de una boda tradicional muy ceerca de allí, en Muelas del Pan.

http://arribescultura.blogspot.com.es/2013/06/boda-antigua-junto-al-rio-esla.html




"Mujer llevando niño a sus espaldas mientas acude a trabajar al campo..."



El escenario para la representación de la Pasión, preparado, poco antes de su comienzo. Villalcampo


El gentío del peublo apelotonado viviendo la representación de la Pasión, ante la atenta mirada de Ruh Matilda Anderson, de la Sociedad Hispánica de América.

Fuente: ESPINOSA FERNANDEZ, NOEMÍ: "La fotografía en los fondos de la Hispanic Society of America (HSA). Universidad de Castilla- La Mancha, Departamento de Historia del Arte. 2010, diciembre.

jueves, 11 de diciembre de 2014

INE: Censo población de las Arribes del Duero 2013

INE 2013: Censo de población por Municipios, población de las Arribes del Duero.
La provincia de Salamanca ha perdido 5500 habitantes en el año 2012, con un porcentaje del -1,42%.

Las poblaciones de las Arribes del Duero, en Salamanca continúa descendiendo, pero de una manera menos acentúada, debido probablemente a que ya no queda población joven en edad de trabajar.

Los datos de las poblaciones del noroeste de Salamanca, incluyendo Fermoselle, por comparación, son los siguientes:




Las poblaciones más importantes del Parque Natural de las Arribes del Duero (Zamora y Salamanca) son (por este orden): Fermoselle y Aldeadávila de la Ribera con algo más de 1300 habitantes, y Villarino con 900 habitantes.

Mapa del Parque Natural de las/los Arribes del Duero en las provincias de Salamanca y Zamora, con sus zonas de protección ZEPA y LIC, uno de los más extensos de Castilla y León (fuente: Junta de Castilla y León):



miércoles, 10 de diciembre de 2014

Los Arribes del Duero en la exposición del HSA (2)

Los Arribes del Duero en la exposición del HSA Hispanic Society of America, o la labor de Ruth Matilda Anderson en Zamora y Salamanca.

Ruth Matilda Anderson (1893-1983), a la izquierda de la fotografía.

Etnóloga, fotógrafa, investigadora y divulgadora de los bailes y danzas populares, de los trajes regionales, y del costumbrismo español de la primera mitad del siglo XX, gran parte de su labor reside en la exposición permanente de la HSA, la Sociedad sin ánimo de lucro que se dedica a divulgar, mostrar e investigar la cultura española, y de los países hispanoamericanos.
Hija de Alfred Anderson, el fotógrafo oficial de la HSA, también colaboró activamente en los fondos de este Patronato, y se carteó asiduamente con su fundador y sostenedor Archer M. Huntington.
Graduada en Magisterio, carrera que nunca ejerció, aprendió el mundo de la fotografía de su padre, ya desde muy pequeña. En 1919 se graduó en la Escuela de Fotografía Clarence H. White, de Nueva York.
Organizó hasta 5 viajes por toda España a lo largo de toda la década de 1920-1930. Clasificó su visión de España por provincias: Galicia, Asturias, León (que incluía a León, Zamora, Salamanca, Palencia...), Extremadura, Andalucía...
Entre 1924 y 1925, desarrolló diversos estudios por Galicia y Asturias, entre el 14 de noviembre 1925 y el 31 de mayo de 1926 por Galicia, León, y Zamora (Villalcampo, Santiago Millas, San Pedro de la Nave, Zamora).
Del 29 de diciembre de 1927 al 28 de abril de 1928 por Salamanca y Extremadura (Las Batuecas, Peña de Francia, Las Hurdes, Montehermoso, Badajoz...)
Por último, entre octubre de 1929 y el 17 de noviembre de 1930 por las tierras de León, castilla y Andalucía.
Retrató las fiestas populares, la forma de cocer el pan, las representaciones sagradas de Seana santa, los bailes, las danzas de paloteo, las mujeres, los campesinos, las coplas y canciones de localidades como Villalcampo, Sobradillo, Candelario, La Alberca, el valle de las Batuecas, las Hurdes, y se carteó con muchos alcaldes, para organizar visitas, como la de 1930 a Aldeadávila de la Ribera, justo antes de las fiestas patronales de agosto (24, al 26 de agosto).
San Pedro de la Nave, junto al río Esla. Maravillosa ermita pre-románica restaurada por saltos del Duero -Iberdrola- poco después, al construirse el salto de Ricobayo (Zamora).
En detalle esta maravilla de la fe cristiana en el reino de León:
Fuente de datos:
ESPINOSA FERNANDEZ, NOEMÍ: "La fotografía en los fondos de la Hispanic Society of America (HSA). Universidad de Castilla- La Mancha, Departamento de Historia del Arte. 2010, diciembre.

martes, 9 de diciembre de 2014

Malabarismos y torito rubio

Malabarismos frente a un lindo torito rubio, y ... un fotógrafo rapidísimo.

Aquellas maravillosas fiestas taurinas de Aldeadávila de la Ribera. ARRIBES DEL DUERO. SALAMANCA.

Foto de Amador Blanco. PEÑA RESBALINA de ALDEADÁVILA.



lunes, 8 de diciembre de 2014

La pequeña historia del "Molino de Viento"

Érase una vez un pueblo de las Arribes -entonces Rivera del Duero- en la que sus gentes necesitaban moler la mies y obtener la harina con la que fabricar el pan... de siempre habían existido 
"los molineros que trabajaban en los molinos de la Ribera -de Masueco-, o en el Molino de la Lastra.

Las Aceñas del Duero funcionaban dirigidas por los hermanos Jacintote.


El Timoteo Labores, venido de la Mancha, que había adquirido carta de naturaleza en el pueblo, y contraído matrimonio en Corporario, fue quien puso en marcha el Molino de Viento.


Lo reconstruyó y reformó según el modelo de los de su tierra, invirtiendo en ello todos sus ahorros, y gracias a los recursos de su suegro, rico propietario, pudo realizar el proyecto y al fin ver voltear a los cuatro vientos las aspas de su molino.





El negocio era seguro y auguraba un claro porvenir, dadas las circustancias que en él concurrían, situación estratégica en lo más alto del término, proximidad a las dos localidades de Aldeadávila y Corporario, y novedad...


Empezó la afluencia de clientes que llevaban sus costales de grano al molino para hacerlo harina...y aquello ¡iba viento en popa!





Pero pronto los factores negativos hicieron su aparición: el viento se paraba, permaneciendo sin soplar horas, y a veces días, lo cual venía a producir impaciencias y desánimos en la clientelas, sobre todo en los que tenían prisa por recoger su harina.


Al mismo tiempo se desató una campaña contra la molienda, en el sentido de que ésta era inferior a la de los molinos de agua.


Todo ello hizo que la gente se fuera retrayendo, el auge del molino decayó, y su propietario, el Timoteo Labores, al final...se arruinó".


Ésta es la pequeña historia del Molino de Viento de Aldeadávila de la Ribera, probablemente el único que existió en las Arribes, una buena idea de un manchego: el Tío Timoteo  Labores.


El resumen de la Historia del MOLINO de VIENTO de ALDEADÁVILA de la RIBERA está tomada de un libro interesantísimo: "Mi Tierra: Las Arribes del Duero. Recuerdoa de mi niñez" de EUSEBIO LEDESMA NIETO, editado por el Ayuntamiento de la Villa de Aldeadávila, en mayo de 2010, y que puede encontrase en su Oficina de Turismo y en las librerías de la localidad.








Era verdad la historia, la finca del Molino de Viento, que da nombre a una de las calles del pueblo está situada en el punto más alto del casco urbano, incluso superior al Teso de Santiago -donde está el Hostal El Palomar- y la inversión que se hizo a finales del XIX debió de ser grande, basta ver el portón y el cierre de la finca que todavía se mantienen en pie.


¿Qué aspecto tendría?:



Molino de viento en Espasante -La Coruña- mayo de 1925. Foto de la colección tomada por Ruth Matilda Anderson para la Hispanic Society of America. HSA

El maestro y escritor ribereño  Eusebio Ledesma nos aclara que tenía cuatro aspas, y es lógico pensar que el cuerpo era de piedra, el elemento usado entonces, así que tendría un aspecto muy semejante a éste reinaugurado recientemente en nuestro Município vecino de Carrazeda de Ansiães -Trás-os-Montes:







sábado, 6 de diciembre de 2014

Los dos viajes y la verdadera amistad

José Miguel Ullán, articulista del diario "EL PAÍS", agosto de 1979, aquel verano agitado, en el que Ullán escribía desde Villarino de los Aires... y enviaba sus artículos a "EL PAÍS- Cultural".

Los dos viajes y la verdadera amistad

En el mismo momento en que Suárez descendía del avión, estaba yo pensando ayer en la necesidad de comprarme un canario capaz de predecir los terremotos. Y olvidarme así, titi, de ti y del agostado remolinillo en bote. Por mí, cuelga. Ya crecerás en soledades vanas. Rama-lama-ding-dong: peras al olmo. 


Mientras tanto, recuerdo que, hace ahora diez años, estuvimos e Woodstock. Sí, lo recuerdo ahora, comiendo huevas a la vinagreta, mientras oigo que un niño de ojos muy azules dice: «Mamá, ésta me ha llamado mongolo.» 
Todos, todos tenemos nuestro álbum tirano de colorines quebrantados. Cambian sólo, doncella ofendida, los ramalazos turbios de la testuz: el cromo aquel de El Litri contra un cartel de Patti Smith. A mí, que me registren: yo soy rasta. Farina, abuelo, ¡cómo nos lo montan! A Carmina Ordóñez y a ti. A Paquirri y a mí. A Lolita y a Antonio Arribas. A Blas de Otero y a Magritte. A María Laura, María,Emilia y María Eugenia. A Iñigo y a Clavero Arévalo. A Bárbara Rey y al negro zumbón. Remolino agostado de Madrid: 60.000 toneladas de basura por mes. Basura limpia y apacible, propia para el esparcimiento, el paseo tranquilo y el sosiego del espíritu. 
Así se habla, profesor. Rama-lama-ding-dong. Te quiero.En el mismo momento en que Suárez descendía del avión, una nube de fuego estalló rodando a través del abismo, ennegreciendo todo lo que se encontraba debajo, de modo que el fondo del abismo oscurecióse como un mar de tinta china y se agitó con un terrible fragor. Surgió la forma de una serpiente escamosa. Comprendimos que aquello era la cabeza de la democracia, por haberla ya visto retratada en las páginas amarillentas de El Imparcial. Tenía, como la del tigre de Borges, la frente surcada de estrías de color verde y púrpura. Pronto vimos sus fauces y sus rojas agallas, que colgaban sobre la espuma enfurecida, tiñendo la negra profundidad con rayas de sangre.
En el mismo momento en que Suárez entraba en la Moncloa, mi Ínigo William Blake trepó con ritmo memorable desde su sitio habitual hasta un campanario. Me quedé solo, como tantas veces. La visión se desvaneció, pero me encontré sentado sobre la amena orilla del lago de la Casa de Campo, al claro de la Luna, escuchando la voz de Encarnita Polo, que cantaba: «¡Ay, mamá Lola, dímelo tú!» En seguida dí un brinco y me fui en busca del campanario, donde encontré a William, que, sorprendido, me preguntó cómo había logrado escapar.
Respondí: «Todo lo que hemos visto provenía de tu delirio, porque, después de tu huida: me hallé a orillas de un lago, al claro de Luna, oyendo a una cantante. Pero ahora que hemos visto mi mala suerte, al caer en una ciudad con amenazas de bombas, raptos, violaciones, atracos, navajazos y toneladas de basura, ¿puedo mostrarte a su vez la tuya?»
Mi proposición le hizo reír. Más yo, de pronto, ni corto ni perezoso, le estreché en mis brazos y volé tanto, a través de la noche, que nos elevamos sobre la sombra de la Tierra. Me lancé al cuerpo del Sol. Rama-lama-ding-dong. En ese momento me desperté, totalmente empapado de sudor.
Cuando Suárez me llamó para que le explicase el más que escurridizo significado de esta visión amenazante, ¡oh, lector!, tuve así que decirle: «Mi presidente, los dos hemos viajado. Eso es todo.» Abultando el carrillo derecho con la lengua, Suárez sonrió graciosamente, poco antes de añadir: «Yo no me opongo a ningún viaje. Sin embargo, el tuyo me parece que es puro fruto de tu fantasía para oponerlo al mío. Columna contra columna, que diría Peridis por mi boca.»
Mi remate fue regio: «La oposición constituye la verdadera amistad.»

Ojalá que se lo cuente a Abril.

Naturaleza junto al río TORMES. Villarino de los Aires. Fotograma de documental de LUIS FALCÓN.

jueves, 4 de diciembre de 2014

José Antonio Caballero y Caballero del Pozo: "el aldeavileño más universal y controvertido"

Antiguo rincón medieval del Barrio "Peñas" de Aldeadávila (Arribes de Salamanca)

D. Benito Pérez Galdós describía así al 2º marqués de Caballero en su obra “La Corte de Carlos IV”, perteneciente a la célebre serie de “los Episodios Nacionales”, años ya después de la muerte de nuestro paisano:


“No vi a semejante hombre más que una vez, y jamás lo he olvidado. Era de edad como de cincuenta años, pequeño y rechoncho de cuerpo, turbia y traidora la mirada de uno de sus ojos, pues el otro estaba cerrado a toda luz; con el semblante amoratado y granulento como de persona a quien envilece y trastorna el vino; de andar y gestos sumamente ordinarios: en tanto grado repugnante y soez toda su persona, que era preciso suponerle dotado de extraordinarios talentos para comprender cómo se podía ser ministro con tan innoble estampa. Pero no, señores míos. El marqués Caballero era tan despreciable en lo moral como en lo físico, pudiendo decirse que jamás cuerpo alguno encarnó de un modo tan fiel los ruines sentimientos y bajas ideas de un alma. Hombre nulo, ignorante, sin más habilidad que la intriga, era el tipo del leguleyo chismoso y tramoyista que funda su ciencia en conocer no los principios, sino los escondrijos, las tortuosidades y las fórmulas escurridizas del derecho, para enredar a su antojo las cosas más sencillas”.


Antigua puerta de entrada a Aldeadávila de la Ribera.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

JM-ULLÁN: Turismo Rural (3)

Último artículo de la trilogía del poeta y articulista ULLÁN, escrito en agosto de 1997, sobre los contrastes y esos chispazos festeros en Villarino...
"Es que estamos en fiestas..."

Turismo rural (3)

Anoche, a las tantas (hora española), en medio de la plaza a reventar, al son de un orquestón gallego de la leche, con animadoras macizas en bandeja -"de contrabando, tío, aquellas dos"-, a él le daba lo mismo beber del orinal la limonada que jarabe de palo de la flaca o baba fronteriza de ese toro enamorado de la luna, creciente o eclipsada, total: "Estamos en fiestas".


La otra que tal que allí bailaba, lo que se dice al lado, y que debía de ser su esposa -"si es que ésa no es de aquí, ni de Ciudad Rodrigo siquiera"-, parecía bastante cosquillosa con tanto eclecticismo estridente, porque lo que le gusta de verdad -"vive por Barcelona"- es la salsa, fíjate, la salsa, que, no es porque lo diga ella, pero es cierto, la cuaja como pocas. Sin embargo, al turista escandinavo le dió ante todo por fijarse, y delante de todos, en él; no por inclinación sin norte o impropia de Castilla, aunque acaso, sino porque el sujeto movedizo lucía un radiante cráneo rasurado. Pura envidia, además, para Pío, ex barbero de cerca de la plaza, que observaba la cosa apoyado en el poste de aquella talanquera, a la derecha de la farmacia, hasta que se le fue la indirecta hacia el primero que por allí pasaba de retirada y con su propia coronilla a cuestas: "Donde hay pelo hay alegría". Frente al ecologismo intelectualoide, que no zampa gato ni liebre, queda lugar donde aún se matan dos o tres pájaros de un tiro. (Y los 100 que quedan volando, para Chillida).




Mas la detonación metafórica alcanza aquí su eco realista. ¡La prueba! Esta misma mañana, cayendo ya en la cuenta de que a este pueblo no se viene a dormir, el turista escandinavo ha tomado el pendingue ("no me preguntes cómo pasa el tiempo") y se ha ido al poblado de Santa Catalina -"¡Jesús, menuda cuesta!"- para leer en paz o así. Y allí arriba, ¡mira por dónde!, se encontraba el bailón rapado, tumbado bajo un coche -"verde Oriol", aclaró Valvas en su día- y arreglando cualquier pijada del aceite o del tubo de escape. Eso sí, se pringaba a modo con todo, pero ello se le hacía llevadero con la radio del coche a tope, en pleno despertar del bakalao en seco, salado, repescado en duro movimiento nacional, bien, bien, bien:-De puta / madre, / de / puta / madre...". Pum, pum-pumpum. A un rapaz no extasiado aunque atento, que no distingue todavía el corcho de la caña, le dio entonces por machacar: "Papá, papá, ¿oyes lo que dice?". Y el extasiado mecánico, que sí distingue todavía entre una peladilla grabada y una pesadilla real, acabó levantando un poquito la cabeza rapada del suelo, ¡y hala!, soltó un lapo potente, mandó la llave inglesa al quinto coño y luego, para sobreponerse a la música ("de / puta / madre"), gritó a más no poder:
"Corno no te calles voy y te hincho los morros, so cabrón". La de la salsa asoma la cabeza enrulada por el hueco de una ventana baja: "¿Alguno queréis chochos?". El turista escandinavo se lo toma en plan Altamira y anota que te anota en su libreta, el jeta, de tapas malvas y con chorreones de vino.

Pues de todo ha de haber, que aquí se vea. A otro le da por cavilar, resacoso, sobre el porqué de la extinción de las tabas. No ya como juego en sí, que ahora se juega golf y en Bolsa, ¡lo que es la vida, Lola!, sino como vulgar hallazgo cuando antaño se iba a comer cualquiera una humilde tajada de carne en salsa. ¿Ya no tienen astrágalos los carneros? Se lo toma él muy a pecho. Tendría que escribir cartas al director, pedir información a Telefónica ("¡Ay, Carmela!") y salir de ese pasmo óseo. Difícil de roer, como el estilo.
A media noche los amigos cantan. Charradas desoladas (por san Roque, ¡que no escriban aquí "chorradas"!), coplas escabrosas, fragmentos populares de surrealismo involuntario con tamboril. Con el pecado revelándose no exclusiva fatal del ser humano, ese vicioso, sino también de lo inanimado, que parece que no se entera: "Escaleras de la iglesia, / ¡cuántas ligas habéis visto! / ¡Cuántos pecados mortales / habréis cometido a Cristo!".
Está bien, ¿o no?, eso de repartirse las culpas entre los individuos y las cosas. Se toca a menos.
A menos imposible. A la orilla del Duero hay poco que decirse. Del, otro lado de La Raya los olivares están arados. Aquí todo se desdibuja. Hasta las lágrimas sin ton ni son, nada patéticas, de quien acaba de perderse en una casa abandonada. Mimetismo ramplón. Réplica de las manchas de humedad en las paredes. En las paredes que ahora tiemblan, cuando amanece y vuelven a pasar por la calle (tarara-papa-chunchún) los longevos Marinos de León con trompetas y redoblantes.

El turista escandinavo, ¿qué mosca le habrá mordido?, ha dejado esta breve nota sobre el grifo de la pila del patio: "Yo me voy a Alicante ya".

Santuario rupestre del TESO DE SAN CRISTÓBAL, lugar mítico de encuentro y festero de Villarino. Me parece que no está protegido por la Junta de Castilla y León como BIC...

martes, 2 de diciembre de 2014

Algunas fotos antiguas de la Presa de Bemposta (1960-1964)

Descargadas de la página de facebook de Bemposta (Mogadouro), Parque Natural del Douro Internacional, Trás-os-Montes, que aquí llamamos "Arribas do Douro".

Bemposta es una de las principales parroquias del Município de Mogadouro, en la que se pueden visitar y disfrutar su arquitectura popular, sus murallas fronterizas dionisianas (finales del s.XIII), su paisaje arribeño con viñedos y olivos, el barrio obrero de Cardal do Douro -con la protegida arquitectura de los pantanos- y sobre todo su impresionante Presa de bemposta, pintada recientemente de amarillo por una cuadrilla lisboeta.


La Presa y Central de bemposta fue inaugurada a la par que la de Aldeadávila de la Ribera, en octubre de 1964, aunque se había retrasado algo su puesta en régimen comercial. Fue ampliada en los años de 2010 y 2011, por su propietaria EDP- Electricidade de Portugal


Podéis ver detalles de la construcción y los trabajadores como el túnel de desviación, la presa de ataguía, el puente, la maquinaria...


Desde Zamora y Salamanca se accede por Fermoselle, y después dirección Portugal: la carretera es muy buena, y con pocas curvas. también tienes aquí la sensación de frontera de aquellos años 80 en los que pasabas por las dos aduanas situadas en la ladera española...